Nuevo mundo
“El problema de cuando ya ha pasado la tempestad es el rastro que deja tras de si, heridas que no se curaran nunca” - dijo aquel niño de mirada triste y grande que buscaba una cajita que se le había perdido.
“El amor tiene la capacidad de renovar”- dije sin pensar nada mas…
Ese niño de mirada triste me abrió las puertas a un nuevo acontecimiento, la tempestad a medio pasar y yo pensando en las secuelas, siempre pensando en que puede pasar para controlarlo todo, hasta lo que puede o no existir. Todo en mis manos, pero no quise adelantarme a lo que se avecinaba, sobre todo por que no sabia si ese niño era sabio o no… así que me vestí de blanco, salí como nunca, sin recuerdos, si esta estrella que tanto pesa, sin tu nombre escrito en mi reloj. Un nuevo mundo se esta creando.
En unos días que eran tristes, el nuevo mundo coge fuerza hacia la caída impetuosa del antiguo que se va debilitando poco a poco, “no hay mal que cien años dure”, se acerca un final, el mar se va secando, las alas que tenia guardadas se están abriendo, y en mi mochila, muchos recuerdos bueno y malos, como dice el niño de mirada triste, “las cicatrices estarán ahí”, y le respondo “sus ojos también”.
Sin dejar nada atrás, y bien aprendida la lección de mi vida, comienza para mi un nuevo mundo, en el que tu forma parte muy importante de el, en el que tus ojos lloraran para curarte del espanto que tienes…
Vestido blanco, nuevas esperanzas, nuevas ilusiones, una palabra escondida, la incondicionalidad guardada en la mochila, unos pasos ya aprendidos, y el corazón reconstruyendo de sus cenizas, paso firme, sandalias de colores… ya.